domingo, 28 de febrero de 2010

El año que perdimos el asado

El año 2010 es un año triste. Es el año en que los argentinos perdimos el asado. Me da tristeza. Y eso te lo dice alguien que es casi vegetariano.
¿De dónde sale esta absurda y nacionalista defensa del asado criollo? De la indignación de sentir que nos están moldeando definitivamente. Si tan fanáticos somos del bife, ¿por qué nos resignamos a pagarlo como un lujo de países del Primer Mundo (ese Primer Mundo al que tanto queremos pertenecer)? ¿Por qué mejor no la cortamos con la soja que es mala para el suelo, para la salud y la estética y ponemos más vaquitas para que todos los argen